porteo, psicomotricidad

Pikler, Porteo y Psicomotricidad

 Este es el segundo artículo de los 4 de esta serie sobre la metodología Pikler y el Porteo que vamos a escribir entre Bei de Tigriteando, Romina de Teta-à-Porter, Elena de Monitos y Risas y yo. En mi caso no he tenido el placer de debatir en persona sobre estos temas con ninguna pikleriana, pero si he leído artículos sobre porteo desde esta metodología y que además quienes lo firman son psicomotricistas, así que voy a dar mi visión sobre el movimiento libre, la psicomotricidad y el porteo.

 

Lo primero aclarar que la psicomotricidad que trabajo es vivencial o relacional, en esta metodología se parte de la motivación y el movimiento espontáneo, no se dirige el juego ni se hacen propuestas de trabajo, el psicomotricista prepara la sala y se encarga de ser la figura de referencia y que da seguridad al grupo. En este contexto el movimiento libre encaja muy bien, no se coloca a los bebés en posturas que no alcancen por sí mismos y no se les fuerza a realizar ningún ejercicio, además también la forma de ESTAR con ellos en la sala, de observar y de acompañar también tiene muchos puntos en común.

Como bien ha explicado Bei en su artículo, partimos de una pedagogía que se desarrolló en un orfanato. Esta pedagogía no sólo da importancia al movimiento libre sino también al vínculo de apego  generado por las cuidadoras con los niños a su cargo. Era muy importante que fuera un vínculo estable y seguro, pero sin sustituir al vínculo primario, ya que lo que se pretendía era favorecer su salida del orfanato y su inserción en una familia. De esta manera los bebés tenían asignado un tiempo en exclusiva para ser atendidos, en el cambio de pañal, el baño, la comida…son momentos que se cuidan mucho, parte de esto se puede extrapolar a casa (como nos comunicamos, anticipar los movimientos,..)

El vínculo de apego es el primer organizador de desarrollo, es la base para un buen desarrollo psicomotor, sin vínculo no hay exploración, de ahí la importancia que le dan en la metodología Pikler, pero ¿qué pasa cuando nos llevamos esto a casa? Ese vínculo no va a ser igual, porque el vínculo con la madre es el vínculo primario y una de las necesidades básicas de los bebés es el CONTACTO y el primer objeto de exploración es la madre. Tomando esto como referencia ya tenemos el primer desacuerdo, muchas veces escucho criticar el poner a los bebés boca-abajo, pero no nos damos cuenta que no es necesario ponerles en el suelo, en la posición vientre con vientre con la madre están boca-abajo y esta posición es completamente natural. Como dice Nils Bergman “el hábitat del bebé es el cuerpo de la madre”.

Defienden desde Pikler que el porteo es una necesidad del adulto y que priva al bebé de movimiento, pues a ver…un bebé necesita contacto y necesita saber que estás, cada familia y cada bebé va a tener unas necesidades que van a ir evolucionando, si no cubrimos esas necesidades y dejamos que completen las fases, las van a ir “arrastrando”. No podemos tomar como referencia lo que se hacía en un espacio en el que había una cuidadora para varios bebés y estaban en el contexto que estaban, que lo que tú puedes hacer en tu casa. Para mí el porteo es una herramienta para cubrir la necesidad de contacto de los bebés mientras podemos seguir con las tareas diarias (o por ejemplo ir al baño y tener dos manos libres!!). El problema sería que nuestra motivación para portear sea que nosotras necesitamos ese contacto, que cubramos una necesidad nuestra con nuestros hijos, en este caso además el vínculo creado no sería un vínculo seguro, sino patológico y se puede dar tanto porteando como sin portear, ya que es una forma de relacionarte con tu bebé y tu entorno, creando dependencia de los demás.

El contacto y el porteo es básico para favorecer ese vínculo de apego que va a ser la base del desarrollo psicomotor, vale, les puedes llevar en brazos…pero en ese caso puedes hacerte daño en la espalda y además no puedes hacer otra cosa que no sea llevarlos en brazos, lo importante es buscar un buen portabebés que se adapte al momento evolutivo del bebé y respete su postura y sus movimientos. Además el porteo favorece el correcto desarrollo de la cadera, permitiendo que la cabeza del fémur estimule la osificación y también favorece una correcta estimulación sensorial y la integración de toda esta información desde un lugar seguro. Vamos a facilitar las nociones propioceptivas y vestibulares ayudando a poner límites a su cuerpo y su espacio.

En cuanto al tiempo que van a estar porteados lo va a marcar también el bebé, no es lo mismo un recién nacido que un bebé de 5 meses que uno de 1 año…cada uno va a necesitar distintos tiempos, al margen de las necesidades específicas de cada bebé por su personalidad, como haya sido el embarazo, el parto… y tenemos que tener claro que si un bebé quiere suelo te lo va a hacer saber mediante protestas, señalando…cada uno tiene su ritmo.

No concibo una crianza sin portabebés y menos cuando tienes más de un peque, el poder cubrir su necesidad de contacto mientras atiendes las necesidades de los mayores hace que el estrés disminuya considerablemente, jeje.

 

 

Os dejo los enlaces a los otros 3 artículos de la serie:

 

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3 thoughts on “Pikler, Porteo y Psicomotricidad”

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