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Parto, nacimiento y reconciliación, bienvenido Kilian

Llevaba días queriendo escribir, pero las palabras se atascaban. Este último parto ha sido el más corto y el más intenso; han sido muchas emociones, reecuentros y reconcialiciones.
Para contaros este parto, no puedo contaros sólo el parto, así que me vais a dejar que me extienda un poquito más.

Los partos de Emma y Leo ya os los contaré en otra ocasión, aunque los 3 han sido en casa, no tienen nada que ver, cada uno ha sido distinto, lo que si os voy a contar un poco es la sensación que me quedó después del parto de Leo.

Pues bien, Leo nació en la semana 37, después de unos días de un estrés muy levado, unos días antes me saqué el práctico del coche, al día siguiente tuve revisión en alto riesgo donde me hicieron la maniobra de Hamilton (consiste en la separación de las membranas, hay veces que puede acelerar o adelantar el parto) y me metieron miedo con el peso del bebé e intentaron que me quedara ingresada para una inducción, todo esto hizo que se me quedara la sensación de haber perdido semanas de embarazo, me sentía triste.

Kilian llegó sin avisar, se coló en nuestras vidas en un año muy intenso, las obras del local, la apertura…
Salvo por el cansancio y el sueño, ha sido un embarazo muy bueno, sin molestias ni problemas, tanto es así que muchas veces era consciente del embarazo cuando llegaba la noche y paraba un rato o cuando ya la barriga iba por delante y calculaba mal las distancias, jajaja
Nuestra mayor preocupación ha sido encontrar matronas para que nos atendieran el parto en casa; por una amiga nos enteramos que la matrona que nos había atendido las otras veces ya no atendía partos en casa, pero antes de entrar en pánico nos acordamos de Amanda, que la conocíamos del embarazo de Leo, ya que en ese momento formaba parte del equipo que nos atendía. Así que después de hablar con ella, respiramos.
Las últimas semanas de embarazo, el calor hizo las noches interminables, pero estábamos bien, contentos y emocionados. Unos días antes de hacer 37 semanas vinieron las matronas ha cernos la visita para entrar de guardia!! y pudimos conocer a Naza la tercera pata del equipo junto a Amanda y Laura. Justo la semana antes de dar a luz por las noches tenía un rato de contracciones, pero al irme a dormir desaparecían.

Llegó el día…empecé con contracciones al anochecer, pero eran como las otras noches, sólo perceptibles por la tripa dura, después de una tarde productiva de reunión con mis socias, jajaja. Fui a buscar a Manu y a los niños que estaban en el parque y nos subimos a casa, me sentí rara, pero no pensaba que fuera a ser tan rápido. Después de dar de cenar a los niños y dormirles nos sentamos en el sofá un rato avisé a las matronas para que estuvieran sobre aviso, con intención de echarme a dormir un rato.
A las 12 me preparé para ir a la cama, pero en el baño me di cuenta al limpiarme que el papel estaba un poco manchado de sangre, por un momento me asuste, pero Manu me recordó que teníamos a las matronas, así que hablé con Amanda por teléfono y me tranquilizó, les pedí que vinieran, sin saber cuanto iba a tardar el parto, pero necesitaba la seguridad de tenerlas cerca.
La primera en llegar fue Naza, luego Laura y después Amanda, miramos el latido de Kilian y comprobaron que todo estaba bien y ya me pude relajar. Me quedé tumbada en el sofá medio dormida medio despierta, hablando con las matronas y riendo “de lo bien que estaba” jajaja, y bromeando con Manu porque todavía no habíamos elegido nombre para nuestro bebé. Las contracciones seguian siendo suaves, totalmente llevaderas. Sobre las 2 y pico se despertó Emma para ir al baño y al ver la piscina le costó volver a dormir, jajaja, Leo se dertó al rato y tuve que ir a dormir le, serían las 3 de la mañana, las contracciones ya no me dejaban estar tumbada así que a cuatro patas en la cama durmiendo a Leo.
De vez en cuando venían a mirar el latido de Kilian, siempre preguntando antes. Al final después de calentar el agua de la piscina me metí en ella, estaba muy a gusto en el agua, estaba llegando ya al punto de no retorno, como les dije a ellas, el punto en el que dices “porqué no me acordaré de esto antes de quedarme embarazada” jajaja, el dolor iba cobrando protagonismo, ayudando a colocarme en las posiciones en las que estaba más cómoda y por fin empecé a notar como bajaba, la presión en el suelo pélvico, el cuerpo me pedía sacar, empecé a vocalizar, la sensación era muy intensa pero totalmente llevadera; cuando empezó a bajar por la vagina llegué a tocar la bolsa, intacta, como un globo…y de repente en la siguiente contracción estalló, me pilló desprevenida, me descolocó, me dolió, después de esa contracción las otras fueron más intensas, 3 minutos desde que rompí la bolsa hasta que salió, pero fueron los más intensos de todo el parto, de pronto, me sentía superada, con mucho dolor, hiperventilando, llegué a sentir que me marcaba…pero ahí estaba Manu, sosteniéndome y las matronas dándome ánimo, diciéndome palabras de aliento y estando a mi lado, noté con mis manos como asomaba su cabeza y después como salía el resto de su cuerpo, placer, subidón y al girar me veo las caras de mis niños, ya hermanos mayores los dos, radiantes de felicidad por ver a su nuevo hermano…

Gracias Kilian por este embarazo y este maravilloso parto.
Gracias Manu, mi compañero del alma, mi apoyo y sostén.
Gracias Emma y Leo por ser mis maestros y por haberme enseñado tanto (y lo que nos queda)
Gracias a Amanda, Laura y Nada, por estar ahí, por cuidarnos, por ser nuestras matronas y ya, parte de la familia.

Algo que he reafirmado en este parto ha sido la importancia de contar con alguien para resolver dudas y darte la confianza que necesitas, para ayudarte a encontrar otra vez el camino, gracias a mi Tribu, no sabéis lo que supone formar parte de estas maravillosas tribus, que me nutren y me sostienen. Gracias Cris por tu apoyo en la distancia, por animarme cuando lo veía negro para poder recibir a nuestro bebé en casa.

Ojalá llegue el día en el que las mujeres realmente puedan contar con una matrona que les acompañe en el embarazo y parto y que este cubierto por la seguridad social, ya des a luz en hospital o en casa, esa confianza que se genera, el poder consultar tus dudas con alguien que conoces y no ver cada vez a un profesional distinto…hace mucho, para mí supuso mucho cuando vi la sangre el poder contar con alguien al otro lado del teléfono, en el fondo sabía que no era nada, había leído y escuchado a otras mujeres que ese sangrado se podía dar por la dilatación, pero… también tuve miedo y si no era así??

 

 
Nos encantan los relatos de parto, ya os iremos colgando más y si os apetece compartir con nosotras vuestro parto…considerarlo vuestra casa, escribirnos un correo a elgynkgomagico@gmail.com

Un abrazo!!!

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